Los bosques tienen una importancia vital para el mantenimiento de la vida en la tierra y desempeñan un papel clave en la lucha contra el cambio climático

Los bosques tienen una importancia vital para el mantenimiento de la vida en la tierra y desempeñan un papel clave en la lucha contra el cambio climático

La naturaleza es vital para nuestra supervivencia. Nos proporciona oxígeno, regula nuestros sistemas meteorológicos, poliniza nuestros cultivos, produce nuestros alimentos, piensos y fibras. Sin embargo, se encuentra sometida a una presión cada vez mayor.

La actividad humana ha alterado casi el 75 % de la superficie terrestre. Ha empujado a la flora y fauna silvestre a un rincón del planeta cada vez más pequeño.

Alrededor de un millón de especies de animales y plantas se encuentran en peligro de extinción (durante las próximas décadas).

El Informe de Evaluación Global sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos de 2019. Exigió cambios transformativos que restauren y protejan a la naturaleza. Se descubrió que la salud de los ecosistemas de los que dependemos, al igual que el resto de especies, se está deteriorando más rápidamente que nunca, lo cual está afectando a los mismos cimientos de nuestras economías, medios de subsistencia, seguridad alimentaria, salud y calidad de vida en todo el mundo.

La deforestación y la desertificación provocadas por las actividades del ser humano y el cambio climático, suponen graves desafíos para el desarrollo sostenible y han afectado a las vidas y medios de subsistencia de millones de personas.

El estado de los bosques del mundo 2020 destaca que, desde 1990, unos 420 millones de hectáreas de árboles han desaparecido en pro de la agricultura y otros usos. La inversión en la restauración de la tierra es crucial para mejorar los medios de subsistencia y reducir las vulnerabilidades y los riesgos para la economía.

La salud de nuestro planeta desempeña un papel importante en la aparición de enfermedades zoonóticas, es decir, enfermedades que se transmiten entre animales y humanos.

A medida que seguimos invadiendo los frágiles ecosistemas, entramos cada vez más en contacto con la flora y fauna silvestre, lo que permite que los patógenos presentes en las especies silvestres se propaguen al ganado y a los seres humanos, lo cual aumenta el riesgo de aparición de enfermedades y de amplificación.

Con información de: Objetivos de Desarrollo Sostenible https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/biodiversity/

Cada vez somos más los que nos preocupamos por el medio ambiente

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